Magnífica y regia, así apareció Gwyneth Paltrow en la gala de entrega de los Oscars 2012.
Un vestido ceñido blanco roto de escote asimétrico y capa armada sobre los hombros de Tom Ford, brazalete y anillo oversize de Anna Hu, y sandalias doradas fueron sus acertadísimas elecciones para dejarnos con la boca abierta.
No recurrió a excesos en el color...el poderoso blanco fue su opción ganadora...
No hubo un ápice de recargo...la rotunda y magnífica sencillez del corte de su vestido, al acierto de la capa, que le aportaba un look majestuoso, y su elegancia innata fueron suficientes...